¿Descripción en una novela? Una acción vale más que mil palabras.

En ficción la tendencia es que la acción acompañe las descripciones. 


Cuando se usan las técnicas adecuadas, puedes tener el tono adecuado, ayudar a desarrollar los personajes o la backstory, y añadir un toque de realidad a tu ficción. Hay unas cuantas maneras de conseguir esto, pero hoy hablaré de las siete más básicas y sencillas de entender.

1. Desarrollar personajes.
Los párrafos largos describiendo los personajes, se hacían en la literatura clásica. También lo usan los escritores y escritoras nostálgicos que no les preocupa vender. Pero actualmente no es aceptable. Aburren a los lectores.


De los escritores modernos se espera que desarrollen al personaje de una manera tan sutil que  los lectores apenas lo noten. Por ejemplo:

“Sacar un cuerpo de dos metros cinco de alto de un coche, costaba lo suyo. Se quitó el sudor de la frente con una manga, sopló el flequillo que caía sobre sus ojos, y lo metió bajo el sombrero. Luego cogió aire y comenzó a tirar de los pies del muerto.”

¿No es mucho mejor usar algo así que describir a nuestro personaje, su coche, y su sombrero?

2. Evita los dijo. 

Hace unas décadas se aconsejaba a los escritores que usaran sinónimos como susurró, lloró, gritó o gruñó. Había quien incluso añadía un adverbio, así: gruñó desconsoladamente. ¿O era lloró desconsoladamente? Bueno, da lo mismo. No se hace en la novela moderna y queda como reliquia romántica. Luego el estilo cambió y se volvió a aconsejar a los escritores que usaran el verbo decir, con el famoso "dijo" en su lugar. Para no distraer a los lectores de la acción y arguyendo que pasaba desapercibido para un lector experimentado, lo que no deja de tener su razón.

Hoy se advierte a los escritores que eviten los dijo cuando escriban diálogos. Se puede hacer usando el nombre del personaje en relación a una acción que realice antes o después de hablar.

“Mirando los pasteles, Alicia se relamió los labios. Estaban secos y agrietados."

No sólo estás contando lo que dice Alicia, si no que la estás describiendo para el lector sin que él se encuentre interrumpido en la acción.

3. Añade detalles sensoriales.

Necesitamos los cinco sentidos para que nuestra ficción parezca real. Las acciones pueden sugerir estos detalles sensoriales de manera directa. En vez de decir “El pescado olía mal”, puedes decir “Sandra arrugó su nariz y retrocedió al ver el pescado”.

4. Crea tensión.

Usando verbos de acción es muy fácil crear tensión en una escena. Por ejemplo: “Apartó la mano de la silla de ruedas como si quemara”.

5. Revela los sentimientos de los personajes.

Todos entendemos el lenguaje corporal. Puede reforzar lo que dice el personaje o bien puede contradecirlo, así que puedes hacer que tu personaje diga una cosa con sus palabras y otra con sus gestos. El lector se sentirá muy satisfecho consigo mismo cuando se de cuenta de la contradicción y que las palabras del personaje son falsas. Movimientos como cruzarse de brazos, poner el peso ahora en un pie, luego en otro, esconderse detrás de una mesa... implican inseguridad. Documéntate sobre lenguaje corporal.

6. Demuestra con los hechos.

Hay momentos en los que, con la elección adecuada de vocabulario, podemos demostrar más de lo que realmente decimos. No hace falta decir que un personaje está borracho sino que podemos usar una frase como: “Tomando por enésima vez la botella de cerveza, la elevó en un imaginario saludo y bebió de un trago. Eructó y el olor a alcohol llegó hasta el otro extremo de la barra”.

7. Describe el escenario.

Usar la acción para describir el escenario es mucho mejor que describir primero el escenario para luego iniciar la acción. Por ejemplo: “Miró el restaurante pero sus ojos no se dirigieron a los carteles pasados de moda ni a las botellas polvorientas. El espejo detrás de la barra reflejó la imagen de una mujer sola, con un vestido rojo que dejaba al descubierto sus piernas”.

Por último: Aléjate de lo que has escrito y mira cada escena como si fueras el director de película. ¿Qué quieres que hagan tus personajes para enfatizar sus palabras? Puedes hacer que fumen, que hagan crujir sus nudillos o que se limpien las orejas mientras escuchan a su interlocutor. Cada actividad reflejará un mensaje diferente.

Recuerda: Puedes crear escenas vívidas, desarrollar tus personajes y hacer avanzar el argumento con una pequeña acción.

2 comentarios:

  1. De los artículos más sencillos, concretos y acertados que he leído sobre este tema.

    Enhorabuena.

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  2. Yo creo que este tema de las descripciones es relativo.
    Todo me lleva a pensar que en tal caso no es que esté mal describir el escenario de los hechos, sino que habría que hablar de dos posturas al respecto. Una, que hace como ya dije el relato del lugar y otra, que el lugar se percibe desde el o los personajes.
    Y para mí ambas son válidas. Lo que sucede en el primer caso, es que hay que saber hacerlo para meter al lector ahí, justo dentro del ambiente como a un habitante más.
    No podemos pensar que Balzac, Dickens, y tantos otros grandes han estado equivocados.
    Hay quienes se destacan por meternos en el lugar de la mano del personaje y también nos enamoran, pero eso no quiere decir que haya que seguir por un único camino. ¿Qué pasaría entonces con el magnífico Realismo Mágico o Irreal como se le llama ahora?

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