Mostrando entradas con la etiqueta Creatividad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Creatividad. Mostrar todas las entradas

El plan de marketing de los escritores


Escribir es un negocio como cualquier otro.

Aunque no tengas una tienda, ni una pequeña empresa, realizas un producto. Puede ser un libro de no ficción, una novela, un guión o una serie de artículos. Si logras verlo así, comprenderás la importancia de tener un plan para que te ayude a tener éxito.

Se llaman planes de negocio, o planes de marketing y en tu caso, consta de varios puntos:

1. Producto. Identificación del producto. 

¿Qué quieres producir? ¿Un libro, artículo, una serie de folletos promocionales? ¿Un servicio con el que enriquecer, animar, informar a otros? Hay que ser específicos y detallistas, tanto como se pueda en la descripción. Y darle un buen título a ese producto.

DESCARGA ESTE ARTÍCULO GRATIS
DESCARGA ESTE ARTÍCULO GRATIS

2. Target. Identificación de tus clientes. 

¿Quién son tus clientes potenciales, los lectores que van a COMPRAR tu producto?

  • Por género: ¿Hombres, mujeres, niños? 
  • Por profesión: ¿Doctores, abogados, maestros? 
  • Por grados de asociación: ¿la generación X, las mujeres trabajadoras, alcohólicos anónimos? 
  • Por gusto literario: ¿Lectores de novela histórica, de policíaca, de negra, de terror, romántica, erótica? 
  • Por ubicación: ¿Dónde y cómo viven? 
  • Por edad: ¿Cuantos años tienen? 
  • Por nivel: ¿Cual es su nivel educativo o financiero? 
  • Por ideas: ¿Dónde se sitúan política y espiritualmente? 
Hay que intentar averiguar qué desean leer, y cómo puedes tu, a través de la palabra escrita, ofrecérselo. Es un estudio de mercado que, si nos mantenemos alertas y enfocados, podemos realizar muy fácilmente: visitando librerías o navegando por la red y los top de ventas.

3. La misión. 

Todos los negocios tienen una misión y tú también deberías tenerla. Se trata de subrayar lo que quieres conseguir y por qué. Al fin y al cabo no sólo hay que traer un producto al mercado sino que debe servir para un propósito. Es importante establecer esta misión porque ayudará a enfocar los objetivos.


4. El capital inicial. 

¿Qué tienes para empezar esta aventura? Algunas cosas serán tangibles y obvias, como tu ordenador, el espacio donde trabajas, o un dinero en metálico. Otras serán intangibles pero no por ello menos importantes. Son tus habilidades o experiencias, tus fortalezas.

5. Lo que necesitas.

Ahora que sabemos con qué cuentas, tómate un tiempo para determinar qué es lo que te hace falta. Tus debilidades. También pueden ser cosas tangibles o intangibles. Puede que necesites un espacio donde trabajar, un ordenador decente con conexión wifi, un conocimiento sólido en un área concreta, un negro literario que escriba por ti, conocimientos técnicos o recursos de los que careces, etc. Intenta pensar cómo obtener cada uno de ellos. La mayoría se resuelven leyendo un libro adecuado.

6. El presupuesto.

Cada proyecto necesita un presupuesto, sea para carpetas, viajes, libros necesarios, tiempo que robas de otros trabajos... Haz un listado de esos gastos y pregúntate de manera realista si puedes afrontar esta aventura. Si no, intenta recordar gastos, crear una pequeña reserva, o pedirlo.

7. El tiempo. Cuánto necesitarás y dónde encontrarlo. 

Todos los negocios requieren un tiempo para establecerse. El negocio de la escritura no es una excepción. ¿Cual es el tiempo mínimo que debes dedicarle diaria o semanalmente? Multiplícalo por meses o por años. Piensa nuevas maneras de conseguir más tiempo para mantener la aventura de tu negocio. Y piensa en organizar y gestionar ese tiempo de dedicación.

8. Los consejeros. 

Cada negocio necesita un grupo de consejeros (abogados, contables, etc) si quiere crecer y prosperar, y tú también. Tu grupo será las personas en las que buscarás ayuda y ánimo. No tienen porqué ser escritores. Pero deben apoyarte de manera personal y profesional. Y debes aceptar las señales que te envíen cuando lo estés haciendo mal. No se trata de darte baños de ego. Au contraire. Se trata de que doce ojos ven más que dos. Aquí voy a abundar en este aspecto de los consejeros: Funciona muy bien cuando los contratas, sí. Hay un boyante mercado de coachers que funcionan bien con mayor o menor fortuna. Pero también funciona muy bien cuando NO los contratas y das algo a cambio además de las gracias, públicas y privadas. Hablemos :-)

9. La promoción.

Todo negocio ha de tener una VISIBILIDAD, como también ha de tenerla un producto. Y eso se consigue con la promoción y el posicionamiento. Busca los canales adecuados para promover tu negocio o tu producto. Tus clientes potenciales, tu target, te darán pistas de cuáles son esos canales donde podrás instalar un escaparate de tu negocio o producto. ¿Un blog? ¿Una cuenta profesional de Twitter?

 Personalmente me inclino por Twitter. Pero dependiendo de tu negocio, y de tu target, quizá tengas que dominar Linkedin u otras redes. Establecer relaciones con bloggers y medios de comunicación. O invertir en publicidad.

10. Desarrolla un plan de contingencia. 

Los hombres de negocios con éxito crean planes que preparan a sus compañías para el éxito y sus posibles variables. Para los escritores, estas variables incluyen los rechazos, los bloqueos, la avería de un ordenador, pérdida de documentos, etc. Hay que estar preparados para cualquier adversidad antes de que se presente.

11. Cambia de proyecto si es necesario. 

Aunque es importante seguir un plan, a veces hay que diversificarse. Puede que tu producto no se venda tanto como previste o no es lo que te pide el cliente. Si luchas por escribir algo que no sale, puedes perder tiempo y energía. Hay muchos proyectos esperándote. Y lo ideal es mantener siempre tres simultáneos. Hablaré de esto en otro artículo.

He dejado fuera el análisis de la competencia, porque sería demasiado exhaustivo, en función del servicio o el producto que hagamos, y merece otro artículo dedicado.

Todas estas técnicas y muchas más, las estoy aplicando como editor y gestor en un grupo de quince escritores y escritoras. Publicaremos obras de género bajo seudónimo. Pronto tendrás más noticias.

¿Te ha gustado este artículo? ¿Lo compartes en tus redes?

Los escritores del futuro. Aproximaciones.


Este artículo se basa en una lectura sobre márketing firmada por Jordi Mañé en la que se apuntan los talentos necesarios que deberán tener en su bagaje los profesionales de varios sectores en un futuro no muy lejano.

Inspirado por él y animado por unas reflexiones en privado con algunos amigos del sector editorial, y con los escritores y escritoras del proyecto Horizonte, dejo aquí parte del fruto de esos pensamientos. Hablo siempre, ya lo sabes, de los escritores con cierta ambición literaria, comercial, y centrados en la calidad y la difusión de su obra y su marca. Y repito, esto no es más que unos pensamientos basados en mi experiencia personal y las conversaciones mantenidas con gente del sector, además de las cosas que vamos implementando en el proyecto #Horizonte.

Puedo equivocarme perfectamente, pero creo que los caminos convergen en los siguientes puntos.

El escritor del futuro


1. No aceptará trabajo no remunerado.


Medios como el Huffington Post, o periódicos y programas de televisión en los que el contenido que ofrecen no está hecho por escritores, sean periodistas, guionistas, o narradores, sino por el público y el grito, desaparecerán, o quedarán en manos de aficionados que siempre serán aficionados bienintencionados y no profesionales. El escritor del futuro sabrá priorizar su trabajo en función de la rentabilidad económica o divulgativa de su obra. No aceptará ser incluido en Antologías de dudosa divulgación o distribución, o escribir por amor a un arte que no sea el suyo propio. Ni aceptará ser publicado sin anticipo editorial. Por la sencilla razón de que el escritor del futuro aplicará el punto 2.

2. Se hará cargo de su Marca Personal y de su promoción personal.


El escritor o escritora del futuro sabrá construirse su comunidad de lectores fieles y seguidores, incluso antes de publicar sus obras, gracias a las redes sociales y a su trabajo. El networking y el branding no tendrán secretos para él porque entenderá que, en un mundo de amplia oferta cultural y muchos aficionados, la visibilidad lo es todo sin perder la dignidad. Entenderá que su Branding personal será importante y cada vez más visible, por lo que se comprometerá SOLO en proyectos que garanticen esa visibilidad y resultados concretos o económicos. Sabrá escribir para el mercado y sabrá hacer que el mercado demande sus obras, porque escuchará a su audiencia y medirá sus resultados aplicando los puntos siguientes:

3.- Se hará cargo de sus derechos como autor.


El escritor del futuro tendrá agente literario, uno que trabajará con el autor, sabrá vender parte de sus derechos, conservar otros, y vender en el extranjero las obras de sus autores, aconsejándoles en su carrera y su proyección de marca. El escritor o escritora del futuro tendrá en su poder, todos o en parte, los derechos digitales de sus obras porque sabrá gestionarlos mejor que las arcaicas editoriales ancladas en un pasado irrecuperable. Como esos actores que prestan su arte a una serie de TV y pasan a ser también productores ejecutivos de la serie. El escritor del futuro sabrá negociar su futuro y no dejará sus derechos en manos poco capaces.

4. Utilizará las herramientas a su alcance para mejorar su productividad y su gestión del tiempo.


El escritor del futuro  sabrá conseguir, gratis o con mínima inversión, herramientas informáticas que le ayudarán a gestionar mejor su tiempo, sus procesos de escritura y venta, así como la gestión de sus redes sociales. Actualmente existen estas y otras similares, de las que ya he hablado en los ebooks.

  • - Hootsuite. Para redes sociales.
  • - Evernote. Notas y repositorio.
  • - Scrivener. Escribir y planificar.
  • - Liquid Story Binder. Escribir y planificar.
  • - Lucid Chart. Planificar.
  • - Google Docs. Escribir.
  • - Google Calendar. Gestión de tiempo.
  • - Thunderbird. Gestión de RSS y Emails.
  • - Blogger o Wordpress. Blog
  • - Newsletters.
  • - Klout, Buffer, Social Bro, Twittonomy... Redes sociales.

5.- Aprenderá que la literatura puede ser comunicación y transmedia.


El escritor del futuro conoce perfectamente los mecanismos y las técnicas de una historia, los recursos del storytelling, y el valor de las ideas en equipo, y los adapta para su target ya fidelizado, para sus lectores. El escritor del futuro incluso hace participar a sus lectores en sus obras creando un hype sostenido.

El futuro se acerca a gran velocidad, y está en nuestras manos incorporarnos a él. En otra entrega hablaré del agente literario del futuro, y seguramente llevará casco. :-)


No olvides COMPARTIR este artículo con tus contactos, les aportarás contenido, espero que interesante, Gracias por leerme.

Los diarios de la novela

Hace tiempo, un conocido escritor norteamericano me enseñó sus diarios de novela. Así los llamaba. Un diario (A veces eran varios cuadernos) por cada novela. Me pareció tan buena idea que la adopté como si fuera un gatito y desde entonces llevo siempre un diario de cada proyecto. 

Los diarios de la novela


Como escritor o escritora, es interesante llevar siempre una libreta contigo, o una grabadora, por varios motivos: Te recuerda permanentemente que eres un escritor y lo que haces cuando no estás en tu escritorio (tomar notas para tu próximo libro). Se piensa diferente con un bolígrafo entre las manos, se observa de manera diferente. Ves lo que realmente hay y no lo que debería haber. Es algo que siempre ayuda, tanto a escritores avanzados como a noveles.

Hoy en día es fácil y si me has leído en Planificación, o en "Twitter para #escritores", ya sabrás que utilizo Evernote y Liquid Story Binder. Esta entrada del blog la escribo en Evernote, directamente. Pero las entradas de los diarios de los diferentes proyectos creativos, primero las escribo en Evernote, depende de donde me encuentre, y luego las copio en el diario del Liquid, que tiene esa opción, organizándolo por fechas. Incluso puedes llevar tu iario de novela o proyecto de no ficción en la nube, online, en un blog (Aunque no te aconsejo que sea en modo público, al menos hasta haber terminado y publicado el proyecto)

Los diarios de tus novelas pueden contener... 



  • pensamientos 
  • anécdotas
  • ideas
  • escenarios
  • documentación
  • personajes
  • estructuras
  • diálogos
  • reflexiones sobre
    • estilo
    • documentación
    • proceso
    • etc.
  • quejas
  • logros
  • objetivos alcanzados
  • sentimientos
  • emociones...


Todo lo que se te ocurra relacionado con el proyecto que lleves entre manos. No es solo un lugar donde coleccionar ideas sino también el lugar donde practicar la escritura y superar el bloqueo del escritor. Tenlo en cuenta.

Sea cual sea el medio que utilices, cuadernos, grabaciones, o notas digitales, mantener un diario de escritor de tu novela en curso te va a ayudar de diferentes formas que paso a exponer:

1.- Escribir. 



La mayoría de las personas que escriben diarios asiduamente no pueden imaginar su vida sin la escritura. Las razones por las que escribimos diarios pueden ser variadas pero a muchos de nosotros nos ayuda a organizar la mente. Las decisiones y elecciones que realizamos en nuestra obra, en ocasiones prácticamente sin pensar, pueden encontrar su momento de reflexión en las páginas de tu diario.

2.- Hábito. 



Intenta escribir cada día a la misma hora, y asegúrate de consignar la fecha de tu escrito. Escoge un momento en que te encuentres bien contigo mismo, sea por la mañana antes que nadie se levante o por la noche antes de acostarte. Anais Nin escribía su diario por la noche. Virginia Woolf solía escribir después del té de la tarde. Algunos escritores disfrutan encendiendo velas, para inspirarse. Deja tu diario en un lugar visible, que te recuerde que cada día debes consignar algo.

3- Aburrimiento. 



Escribir un diario sobre lo que hemos hecho en nuestra novela o proyecto de no ficción, hace que suba el nivel de novedad de lo que estás escribiendo. Nos hace reflexionar sobre el propio proceso de escribir. Si tu novela ha llegado a un punto que te resulta pesada, pasar un tiempo con tu diario puede aportar nuevas ideas. Puedes probar cosas nuevas para ver si eres capaz de ellas. Proponerte nuevos retos es un buen método para fomentar el entusiasmo. 

4.- Flujo de escritura.



Es importante que en el diario personal sobre nuestra obra nos despreocupemos del estilo (de ese diario). Es para nosotros. No vamos a editarlo ni a pelearnos con cada adjetivo buscando la palabra precisa. Aunque sí vamos  a hablar de esas luchas, por ejemplo, si nos apetece. Escribir de esta manera hará que adquieras una practica necesaria: suspender tu corrector interno. Algo que siempre va muy bien para los primeros borradores. 

5.- Archivo de escenarios o personajes.



Muchos escritores han utilizado sus diarios para capturar momentos especiales que luego utilizarán en sus historias: el brillo de la luna sobre el mar, el aroma de los mercados orientales, el suave tacto de una seda... En el libro de PERSONAJES 1 cuento cómo Virginia Woolf creó a Mrs Dalloway. Virginia admite en su diario que empleó rasgos combinados de varias amigas. Es el tipo de información que siempre está bien escribir y guardar en el diario de tu novela, luego verás porqué. Aunque en ocasiones resulta complicado encontrar lo que has escrito cuando lo necesites. En Evernote van bien las etiquetas para ello, pero el diario también puede ayudarte en este aspecto.

6.- Seguimiento de los objetivos.



Si planificas tu obra y lo haces por objetivos semanales o mensuales, y por número de palabras diarias, el diario te va a ayudar a pensar y comprobar si los estás cumpliendo. Una simple lista de verificación en la entrada del diario del domingo, al final de una semana de trabajo (o de no trabajo), por ejemplo.

7.- Principal medida antibloqueo 



Una vez establecido el hábito de mantener una entrada diaria en tu diario, antes o después de la jornada de trabajo escribiendo (Yo aconsejo después, si el cansancio no te invade) Vas a disponer de una de las mejores medidas antibloqueo que existen. Al releer entradas antiguas, o simplemente por escribir sobre lo que te acontece en esos momentos de bloqueo, el bloqueo desaparecerá. Clarificarás tus ideas, y lo mejor: ¡Estarás escribiendo!

8.- Contenidos



Para mí es la cuestión más importante. Lo que anotemos en nuestro diario del proyecto nos va a servir también para generar contenidos en nuestra cuenta de Twitter, eso tan importante de lo que hablo en "Twitter para #escritores" y hacer marketing de expectativas (Ir creando una comunidad de lectores para cuando publiquemos el proyecto) Por ejemplo, unas ocurrencias propias sobre uno de mis personajes, una novela de humor, acción, literatura y fantasmas: "Una de las pruebas más duras para el ingreso en el servicio secreto australiano A.S.S. era la vigilancia de koalas", La señorita Stanton. 

Anoto todas estas ocurrencias y las voy publicando en su  página de Google Plus (Recuerda que las páginas de Facebook no sirven para promocionar nada si no pones dinero) y tuiteando algunas.

9.- Posteridad.


No te rías. ¿Quién sabe? Quizá llegue un día en el que tus obras se estudien por futuros filólogos. Siempre hay que tener una sana ambición al escribir. Con el diario de nuestra historia y cómo la escribimos, dejamos pistas para las generaciones que vengan.


¿Cuántas otras utilidades se te ocurren para tu diario de escritor? Haz tu comentario.

Escribir con productividad





Escribir con productividad


Hay muchas maneras de incrementar la productividad cuando escribimos. La escritora y amiga Dolores Redondo me dijo una vez: "La mejor herramienta de un escritor es la puerta, al cerrarla". Y así es. Todo aquello que aleje las distracciones y las mantenga fuera aumentará nuestra capacidad de concentración y enfoque con lo que la productividad mejorará.

Hoy voy a hablar de algunas más. Si las conoces, no está de más recordarlas. Y aplicarlas :-)

Capturar tus ideas


Ebook cómo crear una novela, planificación.
Las mejores ideas nos asaltan en cualquier momento, y a veces en los lugares más inconvenientes, como el baño, el coche, o una reunión. El problema es cuando se olvidan minutos más tarde. Instalar una aplicación de toma y captura de notas en el teléfono móvil o el ordenador, ayuda mucho. He hablado de EVERNOTE en los libros de
Planificación y el próximo en publicar: Twitter para #escritores.

Revisar estas notas tomadas en cualquier momento puede ayudar mucho a salir de un bloqueo o retomar la tarea del proyecto narrativo en el que nos encontremos.

Escribe sobre lo que conozcas


Es un viejo dicho que todos los escritores con tablas aconsejan, pero se suele aplicar mal. Por ejemplo, ante la falta de tiempo y mucho trabajo pendiente, una de las mejores cosas que se pueden hacer, en lugar de ponerse a investigar y documentarse, es escribir sobre algo de nuestras propias experiencias. Una forma de hacer esto es imaginar que estás contando tu historia a un viejo amigo. Esto hará que el estilo de nuestra escritura sea más vivaz y fluido de leer.

Crea primero, corrige más tarde.

Es una de las premisas del Nanowrimo (Creación de un primer borrador) Cuando se escribe o se planifica por primera vez una historia estamos llenos de ideas frescas. No hay que detenerse a pensar en corregir estas frases. Te cargarás la magia. Escribe hasta que la pasión se agote y sólo entonces podrás comprobar lo escrito. Aunque sea al día siguiente.

Define tus ideas principales antes de escribir

Cuando la mente no está organizada, componer un largo capítulo se hace muy cuesta arriba. Siempre es mejor hacr una toma de decisiones ANTES, qué es exactamente lo que queremos decir, en cuántas escenas, con qué personajes, y seguir esas pautas.

Escribir todos los días.

Si me sigues en este blog, habrás leído alguna vez lo de escribir una cantidad de palabras diarias. Mi mínimo es de 800. No importa si no hay ninguna idea dando vueltas. Se trata de que formes el hábito de escribir como una rutina diaria más, no algo que se hace de vez en cuando o cuando te apetezca.

Aprender de otros escritores

Esto también me lo has leído varias veces: Lee tus libros favoritos como un escritor, no como un lector. Lee incluso en VOZ ALTA, buscando la cadencia de los párrafos, el flujo del estilo. Te ayudará a aprender o recordar las técnicas de escritura. 

Haciendo todo esto encontrarás que es más fácil escribir más y mejorar la calidad de tu estilo. Ya me contarás cómo te ha ido, ¿sí?


Cómo utilizar el tema de tu novela

En este artículo te muestro algunos pasos para incorporar el tema en tus historias provocando ideas en el lector y buscando cierto impacto emocional. Si haces bien tu trabajo, no sólo disfrutarán con una primera lectura sino que volverán una y otra vez a tu texto para releer y contemplar sus significados más profundos.

El tema de tu historia y cómo usarlo de forma natural en la novela


Cuando alguien pregunta a un escritor de qué va su historia,  algunos de ellos recitan cronológicamente los acontecimientos que se suceden a lo largo de la obra porque confunden el tema con el argumento. Pero no se trata del quien, qué, dónde y cuando, sino del por qué; lo que da significado a tu historia.

La pregunta es ¿Cómo ofrecer una abstracción temática a tus lectores sin sonar programático ni dejarlos sin pistas? La clave reside en incorporar ideas y actitudes de manera natural, sin imponer nada a la historia.

A los lectores no les gusta la sensación de que el autor está predicando o pontificando sus dogmas y soltando todas las respuestas. Lo que sí podemos hacer es presentar las cuestiones adecuadas.

Nuestro objetivo tiene que ser ilustrar el tema a través de los recursos literarios y no ofrecer una tesis sobre el tema. Somos novelistas, y si quisiéramos mostrar nuestras ideas mediante una aproximación directa usaríamos el formato del ensayo. Hay que mostrar, no decir, recuerda. Debemos escribir encaminándonos hacia una dirección pero dejando margen a la creación literaria. Esto permitirá que el tema evolucione con los elementos de la historia (personajes, conflicto, escenario, imaginería, etc...).

Incrustar el tema en los personajes


Pon algo de la carne del tema en los personajes. Transmite tus ideas e interroga al lector mediante los nombres y la apariencia de tus personajes, su indumentaria o cómo se mueven.

Tomemos por ejemplo el relato de Roberto Arlt «El jorobadito» en el que explora el rechazo a la diferencia mediante un personaje central, un jorobado a quien el protagonista nombra como «Rigoletto» en clara alusión a la Ópera de Verdi.

Haz que tu tema hable. 


El tema se puede iluminar a través del diálogo. No sólo lo que se dice sino también cómo se dice. Es importante.

Por ejemplo el tema de la venganza en el relato «Diles que no me maten» de Juan Rulfo. En este caso, el título es la retahíla que deja el viejo a lo largo de todo el relato, esperando que se apiaden de su vejez. Pero esta vez no son unos soldados cualquiera, el coronel es el hijo de un hombre que el viejo mató en su día. Y la repetición del coronel al final es un fiel paralelo:

«-¡Llévenselo y amárrenlo un rato, para que padezca, y luego fusílenlo!-¡Mírame, coronel! -pidió él-. Ya no valgo nada. No tardaré en morirme solito, derrengado de viejo. ¡No me mates...!-¡Llévenselo! -volvió a decir la voz de adentro.-...Ya he pagado, coronel. He pagado muchas veces. Todo me lo quitaron. Me castigaron de muchos modos. Me he pasado cosa de cuarenta años escondido como un apestado, siempre con el pálpito de que en cualquier rato me matarían. No merezco morir así, coronel. Déjame que, al menos, el Señor me perdone. ¡No me mates! ¡Diles que no me maten!»

El escenario o un ambiente también ayudan a transmitir el tema. 


Es otra manera de ilustrar el tema. Dando a las ideas y actitudes de tus personajes espacio para respirar. Se trata de crear un escenario, un ambiente, que sea un buen hogar para tu tema. Pensemos, por ejemplo, en los escenarios de Lovecraft o Poe, y en cómo ayudan a transitar desde la realidad hasta la fantasía más terrorífica. Fíjate en uno de los fragmentos de «El pantano de la luna», del primero:

«La fuente de todos los problemas era la ciénaga, según me contó Barry la noche de mi llegada al castillo. Alcancé Kilderry en el ocaso veraniego, mientras el oro de los cielos iluminaba el verde de las colinas y arboledas y el azul de la ciénaga, donde, sobre un lejano islote, unas extrañas ruinas antiguas resplandecían de forma espectral. El crepúsculo resultaba verdaderamente grato, pero los campesinos de Ballylough me habían puesto en guardia y decían que Kilderry estaba maldita, por lo que casi me estremecí al ver los altos torreones dorados por el resplandor. El coche de Barry me había recogido en la estación de Ballylough, ya que el tren no pasa por Kilderry. Los aldeanos habían esquivado al coche y su conductor, que procedía del norte, pero a mí me habían susurrado cosas, empalideciendo al saber que iba a Kilderry. Y esa noche, tras nuestro encuentro, Barry me contó por qué.»

Intercala el tema en los conflictos. 


Los conflictos entre tus personajes pueden provocar cuestiones en las que el tema de tu novela sea crucial. ¿Qué significado dan a sus deseos? ¿Qué acciones emprenden para satisfacer sus ambiciones? ¿Qué obstáculos encuentran en el camino? 

Intenta que el tema sea determinante para los conflictos. (Y debería serlo). La venganza, el deseo sexual, la ambición y todos sus alegres amigos, la culpa, etc. son pasiones, emociones. Lo que tú como escritor o escritora piensas de ellos es tu tema.

En el ebook de próxima aparición "Cómo crear una novela. La planificación y los esquemas" dedico un capítulo entero a la premisa de tu historia, el tema, y el high concept, y cómo nos ayudan a "vender" nuestra obra a los lectores, agentes y editores, además de apoyar toda la planificación de la novela en ellos.

Recuerda que el ebook saldrá primero a precio preferente durante un día para los suscriptores del newsletter.

Usa el simbolismo

Sería muy largo explicar aquí el uso de los símbolos arquetípicos dentro de las novelas. Y si te interesa mucho el tema puedo recomendarte leer a Jung, Juan Eduardo Cirlot, o a Vladimir Propp. Aquí lo trataré muy sucintamente explicando que un símbolo o un objeto simbólico no es un objeto en una historia, enriquecido con el tema. Representa algo más grande que sí mismo y es un atajo hasta el significado profundo de algo. En este caso de tu novela. Sé que puede sonar esotérico pero el hecho es que los símbolos funcionan muy bien en las narraciones, "resuenan" en el lector.


Si te ha gustado este post, o tienes una sugerencia para alguno futuro, ten la amabilidad de dejar un comentario y lo tendré en cuenta. Recuerda que puedes suscribirte al newsletter, más enfocado a promoción, venta y marketing de tus obras y a tu marca personal como escritor.

Las ilustraciones son de Larry Elmore

Y no olvides compartir este artículo con tus contactos, les aportarás contenido, espero que interesante, Gracias por leerme.

Los rituales de los escritores

La sesión de hoy, un experimento de social media que he probado, con un tema concreto: Los Rituales de los escritores.

Pero primero: LAS ANÉCDOTAS

Virgina Wolf que fundó Hogarth Press con su marido en 1917 para publicar sus libros y los de otros autores británicos, alquiló una casa en Londres y redecoró el sótano en su oficina. Su espacio para escribir era la antigua sala de billares, que compartía con viejos archivos y pilas de libros. En el servicio que tenía al lado, usaba viejas galeradas como papel de WC. El papel higiénico no existía por entonces.

John Cheever escritor de relatos ambientados en los suburbios, se ponía su traje y bajaba en ascensor hasta el sótano de su mismo edificio en Nueva York. Allí colgaba su traje y escribía hasta la noche. Después volvía a vestirse y volvía al apartamento. Escribió la mayoría de sus historias en calzoncillos.

Muchos escritores disfrutan escribiendo cerca del agua. Pero Benjamin Franklin que poseyó la primera bañera de los Estados Unidos, gustaba de escribir dentro de ella. Lo mismo que hacía Borges, por las mañanas, recordar sus sueños metido en la bañera y ver si tenían potencial de historia para ser contada.

Edmund Rostand, conocido por su retrato cómico de Cyrano de Bergerac, también escribía en su bañera. Vladimir Navokov también había afirmado que escribir en una bañera era de gran ayuda para su creatividad. Truman Capote pensaba que sus mejores obras se escribían en habitaciones de hotel. Cuando George M. Cohan, un showman de Hollywood necesitó un guión, se compró un billete de tren y se pasó el viaje escribiendo. Escribió 140 páginas entre Nueva York y Chicago.

Cuando un periodista le preguntó dónde era el mejor lugar para escribir, Dorothy Parker le respondío “En tu cabeza”.

Cuando Josh Greenfield coautor de varios guiones cinematográficos empezó a tener varios hijos se vio obligado a buscar un lugar tranquilo donde escribir. Incapaz de encontrar una oficina, alquiló un local comercial dónde instaló un escritorio y una máquina de escribir.


Algunos escritores usan medidas extremas para evitar ser interrumpidos cuando crean. Raymond Carver, a veces llamado el Chejov americano por sus personajes incapaces de comunicarse,  escribía en su coche en muchas ocasiones. J.D. Sallinger el huraño escritor de “El guardián entre el centeno” evitaba a los visitantes escribiendo en un bunker cerca de su casa en New Hampshire. Se levanta al alba y escribe 16 horas seguidas. 

Mark Twain y Robert Louis Stevenson escribían tumbados. Truman Capote se describía a si mismo como un escritor completamente horizontal. En cambio, Lewis Caroll y Tomas Wolf escribían de pie. También Hemingway, en un atril, después de una lesión de espalda en un accidente aéreo.



ENCONTRAR LA PASIÓN PARA ESCRIBIR


En uno de nuestros #tipescritores en Twitter hablamos, y no será la primera vez, de la pasión como uno de los componentes para dar profundidad a los personajes. 

La pasión comunica con más efectividad que cualquier otra cosa, porque apela a los sentimientos. Pero la Pasión, la fuerza emocional, también es una de las partes más poderosas de una historia, y una de las más complicadas de conseguir. En el día mundial del teatro vamos a hablar de ello.

Estos pasos pueden ayudarte a conseguir que tus historias estén llenas de PASIÓN Y FUERZA. Y mejore tu estilo.

1. Busca la emoción y emociona.

Cada trabajo de ficción debería tener un sentimiento emocional que lo dirigiera, un "tono general" que el autor quiere que sus lectores experimenten.

Este sentimiento puede ser romántico o misterioso, lírico o aventurero. Todos ellos son tonos emocionales. El primer paso para encontrar esa emoción que tu historia necesita es pensar en el tono que quieres dar a tu historia y luego bucear en tu baúl de emociones hasta dar con la que te ayude a describir ese tono en concreto que quieres utilizar.

Basándonos en la técnica teatral de Stanislavsky debemos buscar en nuestra memoria emocional hasta encontrar  la emoción que queremos describir y centrarnos en todo lo que la rodea: olores, sabores, colores...

Recreando la información sensorial estaremos más cerca de la emoción que queremos contar y resultará más cercana al lector. Los sentidos te ayudarán a experimentar la emoción de nuevo.

Otra técnica para trabajar con las emociones es la música. Puedes crear una colección de canciones o bandas sonoras que conlleven la sensación que quieras narrar en cada momento y el escucharlas te ayudará a contárselo al lector con mayor facilidad. Stephen King afirma no trabajar sin su colección de clásicos del rock mientras otros escritores buscan en las bandas sonoras de películas o en la música clásica su fuente de inspiración. Susana Vallejo  en su último libro, (en esta ocasión para para adultos) "Calle Berlín, 109" se ayudó mediante una lista colaborativa de canciones en Spotify para inspirarse. ¡Y muchos amigos le aportamos canciones para ello!

2. Improvisa

En el teatro de la mente, aprendemos a que los personajes y escenas fluyan libremente. Dejamos que jueguen e interaccionen, en nuestra imaginación, con la esperanza de encontrar ideas interesantes.

De esto trata el segundo paso. Cierra los ojos y piensa en uno de tus personajes. Sitúalo en una escena, la que se te ocurra. Síguelo durante un rato. ¿Cómo se mueve? ¿Qué lleva puesto? ¿Cómo reacciona a la escena? Dale una razón para estar allí. ¿Dónde va? ¿Por qué? Haz que se vuelva hacia el público y le cuente qué busca. Después haz que eso sea muy importante para él. Vital.

Ahora que ya sabes qué persigue tu personaje, introduce a otro en la escena, alguien que se oponga a lo que tu primer personaje quiere conseguir. Un antagonista. No tiene por qué ser una persona, puede ser un mueble. En una ocasión luché a brazo partido con el cable de un teléfono. Y me ganó.

Observa cómo se desenvuelve la escena. No la controles. Deja que las emociones fluyan. Haz que tus personajes se peleen, que luchen, encuentra la pasión en la escena.


Puedes realizar este ejercicio en cualquier momento de tu proceso de escritura. Te ayudará a trazar el argumento o incluso a escribir una escena determinada. Observa la película mental hasta que te sientas tan emocionado que quieras escribirla.

3. Planifica las escenas

Ahora es el momento para el raciocinio. Observa y analiza hacia dónde te ha llevado tu imaginación y organiza las escenas.

Pregúntate sobre el tono emocional que quieres que predomine. La escena en la que estás trabajando ¿debe ser activa o reflexiva? ¿Deben los personajes moverse o reflexionar después del clímax? Una vez tengas claro el tono que debes usar en esa escena, puedes hacerla consistente.
Observa especialmente el final de esa escena. Es aquí donde debes dejar al lector con ganas de dar la vuelta a la página. Cómo lo hagas depende de ti, pero hay un truco importante: No tengas prisa por resolver nada. Prolongar el suspense es una manera de mantener atrapado al lector.

4. Escribe con el corazón

Este epígrafe merece por sí solo una entrada  más extensa para él. De momento lo dejaremos apuntado aquí.

Una vez tengas un esquema de lo que quieres contar y tengas claro el tono emocional de cada escena, escribe, escribe y escribe. No te preocupes si es literario o no. Márcate un objetivo (tantas palabras al día o a la semana) y cúmplelo. Es importante para que mantengas la tensión, la concentración. Después ya corregirás.

Acompaña la escritura con la música de la que hablábamos en el primer punto. Ayúdate de cualquier sentido (oído, tacto, olfato...) para contar cómo se sienten tus personajes.

5. Acaba el trabajo

Si sigues los cuatro pasos anteriores, tendrás un borrador con muy buenas posibilidades. Ahora necesitas acabar el trabajo.

Primero (Esta frase la leerás mucho en este blog) quita todo lo que veas que sobra. A veces necesitarás eliminar secciones enteras, en otras ocasiones sólo una palabra o dos. Sé implacable. Has trabajado duro para conseguir tu historia. No dejes que tu autoestima la eche a perder.
Corrige lo que has escrito.

Como has escrito pensando más en las emociones que en el estilo, es fácil que haya cosas que haya que retocar. No te preocupes. También es más fácil corregir escenas escritas con pasión que intentar insuflar algo de vida en escenas muertas.

La mejor ficción está escrita con el corazón. Haz que tus personajes y tus escenas vivan intensamente, escribe con pasión y después... corta con frialdad. El resultado será un manuscrito lleno de pasión, y no sólo el argumento. Tus lectores encontrarán personajes verosímiles y cercanos, y no de cartón piedra.

Suscríbete al blog. 

Contar historias.


Contar historias. Parece fácil, pero no lo es. Es un arte, es magia. Captar la atención del lector o el espectador, del público, y no soltarla hasta el final, manteniendo el interés constante, sin distraerlo con digresiones o descripciones y metáforas malmetidas. Que cada palabra cumpla su función, que cada párrafo avance la acción, o la trama, o haga crecer a los personajes y acrecentar el misterio. Que cada coma y cada punto ayuden a sostener el ritmo que tú has impuesto.

Hacer que el lector se pregunte, que piense, que sienta, pero sin abandonar la historia nunca. Sin soltarlo. Sin interrumpir su sueño enseñándole lo bien que escribes y despertándole sólo el deseo de saber más sobre la historia o el destino de tus personajes. Respetándole, haciéndole guiños, llevándolo de la mano, pero sacudiéndole de vez en cuando allí donde sabes que reirá o llorará contigo.

Porque siempre será así, contigo.

Contar historias. Me encanta.

Nueve disparaderos creativos (1)


ilustración de Andicap
Los disparaderos creativos son "tips" que nos pueden ayudar en un momento dado a iniciar un proyecto literario, aflorar nuevas ideas sobre ése u otro que tengamos entre manos, y hacer que ocupemos nuestro tiempo de escritores, escribiendo.

Aquí mostramos nueve, e iremos publicando algunos más. Si aportas alguno en los comentarios lo añadiremos en próximas entregas con tu link a blog, o cuenta en Twitter o Gplus.

  • Contemplar la vida, los hechos, los sentimientos, las personas, cosas e incluso las palabras, con actitud de asombro y de extrañeza. Escribir a partir de las nuevas percepciones.

    Este ejercicio entrena muy bien la empatía. Algo muy necesario para cualquiera que escribe historias con personajes.
  • Inventar nuevas formas de enfocar nuestros actos cotidianos y escribir sobre ellos.

    Ejemplo: Fue a apagar la luz del baño pero sólo acarició el brillo del azulejo.
  • Mirar los objetos de nuestra casa como si pertenecieran a otro mundo y escribir sobre la nueva forma de percibirlos.
  • Inventar un mundo en el que las personas hablen con las cosas y las cosas hablen entre sí.
  • De entre todas las ideas que se agolpan en nuestra mente, apuntar una; la más simple, la más atractiva o la primera que podamos atrapar, sin preocuparnos por perder las restantes en el camino.
  • Relajarse unos minutos antes de comenzar a escribir, concentrarse en la respiración, dejar fluir los pensamientos; coger al vuelo palabras que pasen por la mente y llevarlas a la página.
  • Plantearse la mayor cantidad posible de formas de soledad existentes para desarrollar en un texto la que más nos conmueva.
  • Copiar en fichas todos los finales que se nos ocurran para un relato así como sus inicios, probar todas las combinaciones posibles y elegir la más eficaz.
  • Observar lugares bucólicos y describirlos. Extraer noticias truculentas de periódicos sensacionalistas y ambientar los sucesos en dichos lugares.
¿Aportas tú alguno más? ¿Cuál usas habitualmente al escribir?

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...