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La marca personal de un escritor

Hoy vamos a ampliar los temas de este blog con uno que voy a tocar a menudo a partir de ahora: El marketing editorial. 

ilustración de redes socialesLa marca personal en los escritores.

Mi concepción del marketing asociado al libro comprende muchas más cosas que la propia materia en sí y hoy en día abarca desde el branding personal 2.0 del escritor (Motivo de este artículo) hasta cómo lograr más ventas de tu libro, pasando por cómo conseguir un éxito en una firma de libros y muchas otras cosas.

Todo lo que contaré es muy fácil de llevar a cabo con pocos recursos y cualquier tipo de escritor puede hacerlo. Sólo hace falta voluntad. Vamos a ello:


Antiguamente, cuando los dinosaurios poblaban la tierra, los editores promocionaban a su cantera de escritores. Algunos incluso les pagaban viajes para inspirarse. Hoy no es así. Los escritores han de competir con otros muchos y los libros se pelean por un lugar bien visible en los estantes de las librerías o en la parrilla de Amazon. Muchos escritores optan por la autopublicación para un mejor control de sus derechos (Aunque siempre es mejor un tener un agente literario).

Tanto si eres un escritor ya publicado como un escritor emergente, tendrás que promocionarte: Tu nombre y/o tus libros. Los medios tradicionales (Críticas en periódicos y revistas literarias en papel, entrevistas, radio, TV, etc.) son una ayuda, pero es difícil llegar a ellos y algunos, como la crítica o las reseñas en periódicos) han perdido ya su poder mediático.

El marketing 2.0 son las redes online. RRSS (Redes sociales) y medios digitales, incluyendo revistas online, blogs, e-mails, newsletters, etc.


Y la promoción personal, el branding, empieza construyéndose una marca en las redes sociales. La infografía de más abajo te dará unas orientaciones básicas para comenzar que podrás aplicar a tu cuenta de Twitter, Linkedin o Facebook. Personalmente, y conmigo todos los especialistas en marketing y publicidad 2.0, recomendamos Twitter antes que ninguna otra. Por su impacto, su crecimiento exponencial, su llamada a la acción, su ratio de conversión al clic, etc. Si no tienes cuenta allí o la tienes abandonada, ya estás tardando en ponerte al día.

Si necesitas ayuda, existe un magnífico blog sobre Twitter, con tutoriales y técnicas, donde todas tus dudas serán aclaradas.

Con las etiquetas de #marketing y #promoción a partir de hoy encontrarás artículos que te ayudarán a ser más conocido y, por ende, a vender más libros.

Recuérdalo o suscríbete al blog. Y por favor, compártelo, no te lo guardes para ti :-)


infografía explicativa del marketing personal en Redes Sociales

Infografía: ticsyformacion.com 
Imagen:Guiicons.com

LEER PARA ESCRIBIR

LEER PARA ESCRIBIR. 

Leer como un escritor.

Probablemente lo has oído cientos de veces: si quieres escribir debes leer, leer y leer. Leer los clásicos, leer best sellers actuales, leer periódicos, leer el tipo de material sobre el que quieras escribir, leer sobre cómo escribir, leer buena escritura que puedas imitar e incluso leer basura, para saber cómo NO debes escribir.

Pero en ocasiones olvidamos que "cómo leer" es tan importante como "qué leer".


Aquí te muestro seis pasos para leer como un buen escritor.


1. Calma

Estamos acostumbrados a leer para buscar información, pasando por alto el estilo de la escritura yendo directamente a lo que nos importa. Pero los escritores podemos aprender mucho leyendo lo que otros ya han escrito. Si lees demasiado rápido te perderás muchas cosas. Debes tomarte tu tiempo para escuchar las palabras, sentir los detalles, vivir la historia. Piensa en un relato o artículo que disfrutases la semana anterior. ¿Puedes recordar el argumento? ¿Los personajes? ¿La tesis del autor? Si es que no... lo leíste demasiado de prisa.

Lee lentamente y totalmente concentrado para darte cuenta de un giro inesperado en el argumento, una frase maravillosa o un pequeño detalle. Tómate tu tiempo y piensa por qué funciona esa manera de escribir. Este es el meollo de cómo mejorar tu escritura leyendo.

2. Discrimina

Hay pocas horas dedicadas a la lectura en la vida de un escritor, si además lee lento, leerá mucho menos. Batallar con un libro aburrido y mal escrito es perder el tiempo. Si no te llama la atención una novela al final del capítulo tercero o un relato al finalizar la primera página, olvídalos. Dedícate a algo que valga tu valioso tiempo.

Tu eres el mejor juez sobre lo que te inspira y motiva, estúdialo, absórbelo. Úsalo para mejorar tu propia escritura.

3. Léelo todo

Lee los libros desde la cubierta hasta la contraportada, incluyendo los "blurbs", créditos y dedicatorias y agradecimientos. Las biografías de los autores harán que te des cuenta que son personas normales y corrientes como tú y como yo, con animales de compañía e incluso horarios para escribir tan apretados como los nuestros.

Las dedicatorias pueden ayudarte a vender tu libro. Si buscas un agente literario para tu libro, léete las dedicatorias de libros similares a lo que estás trabajando.

4. Escucha


Al leer lentamente Y EN VOZ ALTA podrás saborear el ritmo de la escritura. Darte cuenta de cuándo una frase capta tu atención. Léela en voz alta e intenta pensar por qué te llamó la atención. En vez de leer las palabras, aprende a escucharlas en tu interior (No hace falta que sigas la línea con el dedo :-).

En tus notas de esa lectura (Ver siguiente paso) anota a los personajes que hablen en voz alta y chillona o baja y suave. Intenta imaginarte el sonido. Y observa cómo lo hace el escritor al que lees. (Si usa onomatopeyas y No es una obra infantil o un cómic, tíra el libro y coge otro) Deja que el silbido del tren o el sonido de los frenos tomen vida en tu mente. Fíjate en las aliteraciones que imitan sonidos. Ejemplo: "Le gustaba el susurro de aquel viento silbante pasando entre las ramas de los abedules".

Aprender a escuchar mientras lees te enseñará a escuchar también tu propia escritura, ayudándote a encontrar las palabras más adecuadas para describir sonidos, olores y sabores. Afinarás tu oído a la cadencia musical de las palabras. Toma nota de cómo los clichés pueden reconvertirse en material fresco y nuevo.

5. Toma notas

Mientras lees, ten a mano tu bloc de notas. Mantente alerta para captar una buena estructura gramatical, una metáfora nueva, verbos interesantes... Escribe las frases que te hagan pensar. El acto de escribir estas notas puede ayudarte a integrar ese ritmo particular en tu cerebro. Asegúrate de poner el nombre de la publicación y su autor. ¡No plagies! Pon notas para recordarte porqué te llamó la atención esa frase.

Cuando te encuentres un personaje interesante escribe algo sobre él. ¿Qué le hacía tan atractivo o tan creíble y verosímil? ¿Había rasgos de personalidad únicos que hicieran destacar al personaje? Estas notas pueden ser muy útiles más adelante al desarrollar tus propios personajes.

También te encontrarás personajes aburridos y sin vida, escritura que hará que rechinen tus dientes. Guarda una sección de tus notas para las frases que te ponen los pelos de punta. Busca las frases que cortan la fluidez de la lectura, las que te hacen parar de leer, y mantén un apartado para ellas. Te ayudará a encontrar las tuyas.

6. Sé consciente de cuando parar

Cuando tengas vida a tu alrededor, deja el libro y observa. En el aeropuerto nadie empieza una conversación con alguien que tiene la nariz enterrada en un libro. Bueno, salvo yo, que siempre pregunto impertinente que están leyendo. Como escritor pasas demasiado tiempo solo. Cuando estés con gente alrededor aprovéchalo y observa la vida que fluye. Sé cálido y abierto con los extraños. ¿Qué mejor manera de aprender de la naturaleza humana, coleccionar rasgos de personalidad interesantes, trozos de diálogo e incluso ideas para tus historias?

Tu propia escritura será un compuesto de cada autor que hayas leído y admirado. Serán tus influencias. Léelos de manera lenta y calmada. Estudia lo que hace que su escritura funcione. Escucha tu oído interior y toma notas detalladas. Observa el mundo a tu alrededor.

Lee, lee, lee. Añade tu genio creativo. Y después... escribe.

Los comentarios, los RTs y Shared son muy bien recibidos, eh. :-)

Los rituales de los escritores

La sesión de hoy, un experimento de social media que he probado, con un tema concreto: Los Rituales de los escritores.

Pero primero: LAS ANÉCDOTAS

Virgina Wolf que fundó Hogarth Press con su marido en 1917 para publicar sus libros y los de otros autores británicos, alquiló una casa en Londres y redecoró el sótano en su oficina. Su espacio para escribir era la antigua sala de billares, que compartía con viejos archivos y pilas de libros. En el servicio que tenía al lado, usaba viejas galeradas como papel de WC. El papel higiénico no existía por entonces.

John Cheever escritor de relatos ambientados en los suburbios, se ponía su traje y bajaba en ascensor hasta el sótano de su mismo edificio en Nueva York. Allí colgaba su traje y escribía hasta la noche. Después volvía a vestirse y volvía al apartamento. Escribió la mayoría de sus historias en calzoncillos.

Muchos escritores disfrutan escribiendo cerca del agua. Pero Benjamin Franklin que poseyó la primera bañera de los Estados Unidos, gustaba de escribir dentro de ella. Lo mismo que hacía Borges, por las mañanas, recordar sus sueños metido en la bañera y ver si tenían potencial de historia para ser contada.

Edmund Rostand, conocido por su retrato cómico de Cyrano de Bergerac, también escribía en su bañera. Vladimir Navokov también había afirmado que escribir en una bañera era de gran ayuda para su creatividad. Truman Capote pensaba que sus mejores obras se escribían en habitaciones de hotel. Cuando George M. Cohan, un showman de Hollywood necesitó un guión, se compró un billete de tren y se pasó el viaje escribiendo. Escribió 140 páginas entre Nueva York y Chicago.

Cuando un periodista le preguntó dónde era el mejor lugar para escribir, Dorothy Parker le respondío “En tu cabeza”.

Cuando Josh Greenfield coautor de varios guiones cinematográficos empezó a tener varios hijos se vio obligado a buscar un lugar tranquilo donde escribir. Incapaz de encontrar una oficina, alquiló un local comercial dónde instaló un escritorio y una máquina de escribir.


Algunos escritores usan medidas extremas para evitar ser interrumpidos cuando crean. Raymond Carver, a veces llamado el Chejov americano por sus personajes incapaces de comunicarse,  escribía en su coche en muchas ocasiones. J.D. Sallinger el huraño escritor de “El guardián entre el centeno” evitaba a los visitantes escribiendo en un bunker cerca de su casa en New Hampshire. Se levanta al alba y escribe 16 horas seguidas. 

Mark Twain y Robert Louis Stevenson escribían tumbados. Truman Capote se describía a si mismo como un escritor completamente horizontal. En cambio, Lewis Caroll y Tomas Wolf escribían de pie. También Hemingway, en un atril, después de una lesión de espalda en un accidente aéreo.



ENCONTRAR LA PASIÓN PARA ESCRIBIR


En uno de nuestros #tipescritores en Twitter hablamos, y no será la primera vez, de la pasión como uno de los componentes para dar profundidad a los personajes. 

La pasión comunica con más efectividad que cualquier otra cosa, porque apela a los sentimientos. Pero la Pasión, la fuerza emocional, también es una de las partes más poderosas de una historia, y una de las más complicadas de conseguir. En el día mundial del teatro vamos a hablar de ello.

Estos pasos pueden ayudarte a conseguir que tus historias estén llenas de PASIÓN Y FUERZA. Y mejore tu estilo.

1. Busca la emoción y emociona.

Cada trabajo de ficción debería tener un sentimiento emocional que lo dirigiera, un "tono general" que el autor quiere que sus lectores experimenten.

Este sentimiento puede ser romántico o misterioso, lírico o aventurero. Todos ellos son tonos emocionales. El primer paso para encontrar esa emoción que tu historia necesita es pensar en el tono que quieres dar a tu historia y luego bucear en tu baúl de emociones hasta dar con la que te ayude a describir ese tono en concreto que quieres utilizar.

Basándonos en la técnica teatral de Stanislavsky debemos buscar en nuestra memoria emocional hasta encontrar  la emoción que queremos describir y centrarnos en todo lo que la rodea: olores, sabores, colores...

Recreando la información sensorial estaremos más cerca de la emoción que queremos contar y resultará más cercana al lector. Los sentidos te ayudarán a experimentar la emoción de nuevo.

Otra técnica para trabajar con las emociones es la música. Puedes crear una colección de canciones o bandas sonoras que conlleven la sensación que quieras narrar en cada momento y el escucharlas te ayudará a contárselo al lector con mayor facilidad. Stephen King afirma no trabajar sin su colección de clásicos del rock mientras otros escritores buscan en las bandas sonoras de películas o en la música clásica su fuente de inspiración. Susana Vallejo  en su último libro, (en esta ocasión para para adultos) "Calle Berlín, 109" se ayudó mediante una lista colaborativa de canciones en Spotify para inspirarse. ¡Y muchos amigos le aportamos canciones para ello!

2. Improvisa

En el teatro de la mente, aprendemos a que los personajes y escenas fluyan libremente. Dejamos que jueguen e interaccionen, en nuestra imaginación, con la esperanza de encontrar ideas interesantes.

De esto trata el segundo paso. Cierra los ojos y piensa en uno de tus personajes. Sitúalo en una escena, la que se te ocurra. Síguelo durante un rato. ¿Cómo se mueve? ¿Qué lleva puesto? ¿Cómo reacciona a la escena? Dale una razón para estar allí. ¿Dónde va? ¿Por qué? Haz que se vuelva hacia el público y le cuente qué busca. Después haz que eso sea muy importante para él. Vital.

Ahora que ya sabes qué persigue tu personaje, introduce a otro en la escena, alguien que se oponga a lo que tu primer personaje quiere conseguir. Un antagonista. No tiene por qué ser una persona, puede ser un mueble. En una ocasión luché a brazo partido con el cable de un teléfono. Y me ganó.

Observa cómo se desenvuelve la escena. No la controles. Deja que las emociones fluyan. Haz que tus personajes se peleen, que luchen, encuentra la pasión en la escena.


Puedes realizar este ejercicio en cualquier momento de tu proceso de escritura. Te ayudará a trazar el argumento o incluso a escribir una escena determinada. Observa la película mental hasta que te sientas tan emocionado que quieras escribirla.

3. Planifica las escenas

Ahora es el momento para el raciocinio. Observa y analiza hacia dónde te ha llevado tu imaginación y organiza las escenas.

Pregúntate sobre el tono emocional que quieres que predomine. La escena en la que estás trabajando ¿debe ser activa o reflexiva? ¿Deben los personajes moverse o reflexionar después del clímax? Una vez tengas claro el tono que debes usar en esa escena, puedes hacerla consistente.
Observa especialmente el final de esa escena. Es aquí donde debes dejar al lector con ganas de dar la vuelta a la página. Cómo lo hagas depende de ti, pero hay un truco importante: No tengas prisa por resolver nada. Prolongar el suspense es una manera de mantener atrapado al lector.

4. Escribe con el corazón

Este epígrafe merece por sí solo una entrada  más extensa para él. De momento lo dejaremos apuntado aquí.

Una vez tengas un esquema de lo que quieres contar y tengas claro el tono emocional de cada escena, escribe, escribe y escribe. No te preocupes si es literario o no. Márcate un objetivo (tantas palabras al día o a la semana) y cúmplelo. Es importante para que mantengas la tensión, la concentración. Después ya corregirás.

Acompaña la escritura con la música de la que hablábamos en el primer punto. Ayúdate de cualquier sentido (oído, tacto, olfato...) para contar cómo se sienten tus personajes.

5. Acaba el trabajo

Si sigues los cuatro pasos anteriores, tendrás un borrador con muy buenas posibilidades. Ahora necesitas acabar el trabajo.

Primero (Esta frase la leerás mucho en este blog) quita todo lo que veas que sobra. A veces necesitarás eliminar secciones enteras, en otras ocasiones sólo una palabra o dos. Sé implacable. Has trabajado duro para conseguir tu historia. No dejes que tu autoestima la eche a perder.
Corrige lo que has escrito.

Como has escrito pensando más en las emociones que en el estilo, es fácil que haya cosas que haya que retocar. No te preocupes. También es más fácil corregir escenas escritas con pasión que intentar insuflar algo de vida en escenas muertas.

La mejor ficción está escrita con el corazón. Haz que tus personajes y tus escenas vivan intensamente, escribe con pasión y después... corta con frialdad. El resultado será un manuscrito lleno de pasión, y no sólo el argumento. Tus lectores encontrarán personajes verosímiles y cercanos, y no de cartón piedra.

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Problemas con la narración en primera persona


Problemas con el punto de vista de la primera persona

El punto de vista en primera persona no tiene porqué limitarte al escribir una novela, aunque puede parecer que lo hace. Sigue estos consejos para romper los límites.

No hay una manera más rápida de intimar con un personaje principal que usar el punto de vista en primera persona. Ver la historia a través de los pensamientos y las percepciones de un personaje es un camino seguro para conseguir la empatía y la identificación de los lectores con tus personajes. Pero eso también conlleva varios retos...

Uno de ellos es la limitación natural de estar atrapado en la mente de un personaje.

Quizá deseas más flexibilidad en tu argumento, o te parece monótona esa manera de narrar o que da poco juego. He aquí algunas maneras de romper esa sensación de molde fijo que tiene la primera persona.

RETRASAR LA ACCIÓN.

"Un detective sigue la pista a un asesino, lo acorrala en un apartamento. Intenta entrar varias veces y finalmente suena un disparo. El detective siente la sangre fluir por su pecho".

Si escribes en el punto de vista en tercera persona es fácil saltar de esta escena de gran tensión dramática hacia otra escena con un personaje diferente (por ejemplo, al ayudante del detective que toma un café en un bar). Es una gran técnica que hace que el lector se sienta ávido por continuar leyendo, preguntándose qué sucedió en el apartamento.

En cambio, en una novela escrita en primera persona no puedes cortar esa escena hacia una escena con un punto de vista diferente. Así que en vez de un corte físico, intenta un retraso en el tiempo. Acaba el capítulo con una nota de gran tensión y después...

Después empieza el siguiente capítulo con el narrador contando otra cosa. No lo siguiente que ocurre sino el pequeño juego de “deberás esperar para saberlo”. Por ejemplo:

“Oí un disparo. Noté un dolor muy fuerte en el pecho y mi camisa se tiñó de sangre”

Próximo capítulo

“Cuando tenía seis años mi padre me dio una gran lección.
- Hijo – me dijo...”

Después de esta digresión, que puede ser un capítulo entero o un pequeño flashback, debes volver a lo que ocurrió al final de la última escena del capítulo anterior.

IMAGINACIÓN

Puedes usar la imaginación del protagonista para describir lo que sucede cuando él no está presente. No tiene porqué ser la verdad absoluta, si no lo que el protagonista imagina que ocurre. También de esta manera el personaje principal puede intentar meterse en la mente de otros personajes e intentar indagar qué sucede pero con su imaginación. Que su interpretación de la realidad sea más o menos real dependerá de su grado de realismo, verosimilitud y empatía.

Ejemplo: "No podía creer que Mengano hubiera actuado como lo hizo. ¿Qué le había llevado a cambiar de actitud? Quizá su mujer. Siempre estaba reconviniéndole por su trabajo... Etc. etc.

SUEÑOS

Los sueños son una buena manera de revelar las dimensiones interiores de un personaje y de ilustrar aquello a lo que se enfrenta. Cuando un personaje sufre gran cantidad de estrés, un sueño puede ser una experiencia emocional para el lector.

Dos cosas: Los sueños sólo deben usarse si son parte importante de la historia o de la vida del personaje. La descripción de los sueños debe ser relativamente corta.

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Cómo abordar el proceso de corregir novelas


Cada escritor profesional tiene su propio proceso de revisión. Pero algunos se resisten, lo ven como la parte no divertida de la escritura, y prefieren la creación de planes, de personajes, y escenas. Crear una novela, para ellos, se reduce a eso. Algunos tienen suerte y la editorial les pone su propio corrector de estilo. Aunque para ello hay que haber vendido muchos ejemplares. Otros, un gran porcentaje, contratan correctores de estilo o editores freelance, como nosotros mismos, para que echen un vistazo profundo a su creación, con más o menos libertad de acción y cambios.

Sin embargo, otro gran porcentaje de escritores aceptamos ese proceso y lo consideramos un acto en el que añadir fortalezas a nuestra obra, puliendo la novela, y haciéndola mejor. Luchando con cada párrafo hasta suprimir todo lo superfluo y lo que no aporte nada a la trama, los personajes, o la acción.

Cualquiera que sea el campo o género en el que te ubiques como escritor o escritora, la revisión es una parte esencial del proceso de escribir una novela, y es un proceso que todo escritor debe emprender.

Pero hay maneras de realizar esta tarea minimizando sus costes, especialmente si eres un escritor o escritora a los que les duele corregir, o no saben hacerlo.

1. Revisar las páginas anteriores

Mira lo que has escrito el día antes (o tu último escrito), y realiza una edición rápida. Esta práctica te pone de nuevo en el flujo de la historia y te prepara para escribir nuevo material. Editar es, precisamente, revisar el texto para ver qué es lo que falla. Algo que ya casi ningún editor con editorial hace.

Puedes imprimir las páginas y trabajar sobre el papel, o directamente en una copia de esas páginas en el ordenador. Hay quien encuentra la experiencia del papel más cercana a lo que sentirá el lector.

En esta edición rápida, hay que observar sobre todo el flujo y la continuidad de los párrafos. Asegurarse de que lo que querías transmitir ha sucedido realmente en la página. Si surge algún problema en esta edición rápida, o aparece una idea para algo que añadir, simplemente toma nota de ello y continua escribiendo tu cuota de palabras diarias.


2. La prueba de las 20.000 palabras

Tanto si eres un planificador, como si no, la prueba de las 20.000 palabras puede ser una herramienta muy útil.

Después de 20.000 palabras hay que parar, tomarse un día libre, y luego leer lo que tienes. El material de la novela es suficiente para saber más o menos de qué se trata. A continuación, asegurarse de que te gustan los personajes aparecidos hasta el momento y la dirección que va tomando la trama.

Si no te gusta, el momento de hacer algunos cambios es éste.

 Puedes enriquecer tus personajes principales mediante añadidos de fondo de su pasado (si se incluye este para los lectores o no), sus conductas, manías, defectos, fortalezas y etiquetas (en el habla, vestido, etc.)

También puedes tomar una decisión sobre el tono y la textura de tu novela. Es posible que desees un énfasis diferente a lo que habías planeado.

3. Aprovecha todas las herramientas de las que dispones.

Los escritores de hoy en día tenemos muchas más herramientas a nuestro alcance que nunca. No sólo unos lápices azules y otros rojos.

A continuación unas cuantas de estas herramientas que te servirán para corregir.

Comentarios de Word

Utiliza la función de comentarios en Word. CTRL+ALT+A
Al escribir el primer borrador, puedes utilizar estas anotaciones para dejar comentarios sobre los puntos de la trama que deben ser desarrollados, o preguntas de documentación que tienes que responder, y cualquier cosa que se te ocurra.

Cuando estéis listos para revisar, podéis hacer referencia a los comentarios por sí solos, o imprimirlos.

Las hojas de cálculo o tablas

A algunos escritores, casi siempre a la hora de esbozar personajes, les gusta poner sus diseños en una hoja de cálculo o una tabla. Luego, utilizando un código de colores y otros marcadores, se puede ver de un vistazo el perfil de la historia, los personajes involucrados, así como un resumen de la acción.

Grupos de Crítica

Muchos escritores se han beneficiado de este tipo de grupos, redes de lectores e incluso críticas pagadas, como nuestros informes editoriales y comerciales. Si necesitas ese empujón extra, especialmente al principio de tu carrera, un grupo de crítica puede ayudarte. Pero asegúrate de aplicar los siguientes factores:

Busca personas que tengan una relación con el mundillo editorial u otros escritores.
Mantén el grupo pequeño. De cuatro a siete, más o menos.
Asegúrate de dar suficiente de tu tiempo a todos los demás. Hay que proporcionar feedback
Establecer plazos realistas y cumplirlos.
Asegúrate de que las personas en el grupo entienden del género que estás trabajando
Crea confianza. Los egos se dejan en la puerta.
Se consciente del problema de la envidia. Sucede. Mejor que hablar de esto por adelantado.
Busca que esas personas ya tengan una relación establecida contigo.

Los principales inconvenientes de un grupo de crítica

A veces están repletos de gente
Tus horarios.
Si no confías en ti mismo, pueden resultar heridos tus sentimientos.

Es por eso que es importante tener una relación ya establecida. Los contactos habituales de Facebook, con los que hablas más a menudo, pueden ser una buena opción. Y la plataforma puede ser uno de los grupos de esa red social, o una comunidad de Google plus Yo lo hice para un proyecto editorial por encargo que finalmente no prosperó y fue muy constructivo.

Ahora tienes las herramientas. Sólo hay que usarlas y afrontar la revisión y corrección de estilo tu novela. Y si lo ves muy complicado (Y siempre lo es) puedes acudir a nosotros y solicitar un informe de lectura sobre el parcial del manuscrito o la propia corrección de la obra entera.

En cualquier caso, ¡muchos ánimos y adelante!.



Escritores...


Un escritor que apenas salía de su buhardilla porque siempre estaba escribiendo se harta de que todos los comentarios que le hacen niegan que sea un verdadero artista. Decide demostrar al mundo que lo es, así que se convertirá en músico.

En pleno invierno, visita la tienda de música local, y pasa una hora mirando alrededor y deliberando.


—De acuerdo —dice después de una eternidad.—Me llevaré el de color rojo brillante, y aquella cosa que parece un acordeón.


—Bueno, eso es bastante inusual —responde el gerente de la tienda. —Pero hagamos una cosa... Puede llevarse el extintor si lo desea, pero el radiador se queda donde está.



















La primera frase de una historia.

 «Cuando empiezo a escribir, recuerdo siempre algo que leí de Italo Calvino, y me doy cuenta de la razón que tiene. Antes de ponerte a escribir tienes el universo entero en tus manos, pero cada palabra que vas añadiendo va cerrando el ángulo. Al cabo de dos o tres páginas, todo lo que has decidido, lo que has escrito, excluye lo demás, y eso provoca una sensación de vértigo: la certeza de que la primera frase condiciona el resto del relato.»

Enrique Vila-Matas

Problemas con el diálogo al escribir novelas.

Hace tiempo que no actualizamos este blog. Disculpas.

Intentaremos hacer entradas más cortas y más seguidas en el tiempo.

Hoy hablamos de un problema que hemos detectado incluso en novelas publicadas. Fruto siempre de una mala corrección de estilo, o de no estar editadas y ser publicadas tal cual llegaron.

EL DIÁLOGO EXPOSITIVO

Normalmente se trata de un personaje de la novela clarificando el significado de los acontecimientos a otro personaje o al protagonista. Sucede cuando debemos contar algo del backstory, los antecedentes de una escena, o la historia personal de un personaje.

Como por ejemplo:

“–¿Quieres saber por qué no traicioné a Juan? – dijo encendiendo un cigarrillo.
–Sí –dijo Carla.
–Podría haberlo hecho, varias veces. Primero, recuerdas, hubo un día en que prácticamente me pinchó para que se lo contara a los demás.
–Lo recuerdo.
–Después cuando nos gastó todos esos trucos...blablablabla... y bla”.

Este personaje continuará hablando y hablando para explicar su código ético pero el lector se dormirá.

Si la historia ya ha hecho su trabajo de dramatización, ya conocemos todas las veces que el tipo se portó bien con su amigo y no lo traicionó a pesar de todas las jugarretas de Juan. Y conoceremos también sus razones.

Cuando escribas una novela, deja que la historia dramatice el significado de los acontecimientos en lugar de que los personajes tengan que contárselo unos a otros.

Autopublicados en Amazon. Algunos resultados.


¿Cuáles son los factores que marcan la diferencia entre los que más ganan (los encuestados que dijeron que podían vivir de sus regalías) y los demás?

Algunos datos:

Dos terceras partes de los que más ganan son mujeres, por lo que el éxito en la auto-publicación definitivamente no es de género neutro.

Los encuestados que habían visto su trabajo rechazado por la edición tradicional y optaron por la auto-publicación se encuentran entre los más bajos ingresos.

Sin embargo, el 32% de los "Top" en ventas que trataron de obtener un contrato de edición tradicional antes de la auto-publicación, ahora se ganan la vida vendiendo su trabajo.

Los autores que fueron directamente a la auto-publicación sin presentar su trabajo a los editores tradicionales ganaron 2,5 veces más que los que lo presentaron y fueron rechazados.

El 29% de los que más ganan tiene un agente, comparado con el 10%. Tener un agente se correlacionó con los ingresos más de tres veces mayor que los encuestados no representados.

Los encuestados que pagaron por servicios profesionales como un editing, corrección de estilo y corrección de pruebas ganan en promedio un 13% más que los que no lo hicieron.

La contratación de un diseñador profesional para la cubierta  les hizo ganar en promedio un 18% más.  Sin embargo, no todo pagado por los servicios se traducen en un aumento significativo de los ingresos, sobre todo en maquetación.  Los autoeditores que contrataron a formateadores profesionales para sus ebooks sólo vieron los ingresos con promedio de un 1% más .

El grupo que más gana pasa más tiempo escribiendo que haciendo marketing.

A los escritores de género romántico también les fue mejor que a la ciencia-ficción o a los escritores de  fantasía o mainstream, lo que podría explicar en parte la alta proporción de mujeres entre los que más ganan.

ePublish a Book (http://s.tt/1cYcb)

Describir es hacer ver. No es explicar.


Describir es hacer ver. No es explicar.

Cuando corregimos nosotros a otros autores, vigilamos especialmente estos puntos:

  1. Corregimos las descripciones-catálogo. Salvo que el texto sea una enumeración poética, al estilo de "El Aleph" de Borges o similares.
  2. Aconsejamos aprender a mirar, es decir: observar atentamente lo que se va a describir, fijándose en todas sus características. 
  3. Recordamos que se debe actuar como una cámara y recoger los detalles. Sólo así se conseguirá producir el efecto que se espera en el lector. 
  4. Intentamos apelar a los cinco sentidos cuando describimos.
  5. Marcamos antes el orden que hay que seguir. El orden es imprescindible para obtener una descripción correcta y comprensible. 
  6. Y buscamos siempre la mayor economía de palabras.

Cómo controlar el ritmo de la narración (II)


Decía Casanny que la unidad de un texto es el párrafo.

Y la construcción de las frases, dentro del párrafo es, en muchas ocasiones, la fuente de los problemas de estilo en un texto de ficción. 

El correcto uso de la puntuación es básico para que la escritura fluya. Y la escritura fluida hace la lectura fluida; algo que siempre hay que perseguir para que el lector se absorba en nuestra historia y no se interrumpa por un error de estilo.

La puntuación, en este apartado, es crucial.

Uno de nuestros consejos es leer siempre en voz alta el párrafo escrito, y leerlo bien, como si fueras un profesional de la locución, poniendo las pausas (Las comas, puntos, punto y coma cuando sea una segunda frase explicativa, etc.) en su sitio, respirando y detectando los puntos del párrafo donde la fluidez se rompa. Escuchándose atentamente.

Puedes aprovechar para corregir las palabras usadas de modo que esa fluidez sea perfecta, eliminando todo lo accesorio: los adjetivos innecesarios, las redundancias, las frases hechas, los clisés, los nexos innecesarios, etc.

Mientras que el uso fragmentario de la escritura es técnicamente incorrecto, un uso juicioso puede servir para dar énfasis a los puntos que sean importantes de tu argumento o de una caracterización. Las frases cortas también sirven para el mismo propósito pero ambas deben ser usadas con mesura para no resultar una prosa rebuscada y difícil de entender. Y son cruciales en las escenas de acción.

Evita también el extremo opuesto: largas y complemas frases que cansan al lector con su sola presencia en el texto. Como las frases cortas o las incompletas, las oraciones compuestas pueden añadir algo a tu estilo pero siempre usadas con moderación. 

TIPS_001



Moreau. Las Voces, 1867
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TIPS_001



Escribe como si hablaras a iguales, no como si te dirigieras a niños (incluso aunque los lectores sean niños). 


Tus lectores son tus iguales. No les haces ningún favor especial escribiendo tus pensamientos sobre papel. Ellos pueden hacerte un favor semejante contándote su manera de ver el mundo. Simplemente, te has ganado el derecho de usar un foro para llegar a los demás. Sedúcelos.

En realidad deberías sentirte privilegiado porque esas personas han encontrado tiempo -y dinero- para leerte. 

No malgastes su tiempo.




Cuentan los hombres de cierta fe que en una ocasión un escritor palmó de hambre y por sus virtudes, ya que alguna tenía, le dieron a elegir entre el cielo y el infierno. Comenzó a observar el bajo mundo y vio el fuego y sintió el calor, y buscando escritores como él los encontró desnudos y famélicos, atados a sus escritorios, trabajando en sus obras y siendo azotados por horribles demonios con látigos de nueve colas.

Desanimado por esta visión ascendió a los cielos y vio el departamento de escritores. Vio el fuego y sintió el calor, y los encontró desnudos y famélicos, atados a sus escritorios, trabajando en sus obras y siendo azotados por horribles ángeles con látigos de nueve colas.

-Eh -dijo- Esto no es una gran ventaja. Vaya mierda de cielo.

A lo que uno de los ángeles le respondió:

- Bueno, no creas. Estos por lo menos publican.
 

El fracaso de las grandes editoriales


Todos estos intentos por parte de libreros y grandes editoriales por copar algún puesto del nuevo mercado editorial digital (Planeta, Círculo de lectores, Libranda, 24 symbols, etc. etc.) están condenados al fracaso.

Sólo hay un camino o dos para seguir ahí, y no se quieren dar cuenta o están MUY MAL asesorados.

No se va a dejar de comprar libros en papel (Yo, al menos, no lo voy a hacer, aunque lo haga cada vez menos aquí y más fuera de españa, y es por los precios, la mala calidad de traducciones y de las ediciones, sí) pero se acabarán comprando más ediciones digitales, sobretodo en ficción y ensayo (Para alimentar ereaders), técnicos y cómics (Para tablets), con lo que los libreros han de aportar valor añadido a sus clientes y a sus ventas potenciales, y los editores... volver a lo que es el oficio de editor y dejarse de manipular el mercado.

Porque llegará un momento en el que será el autor -con posibles- el que contrate al buen editor.

Pero siempre habrá autores sin posibles y con buenas ideas, talento, estilo y una voz propia, que necesiten un editor. Y ese será el nuevo paradigma al que hay que adaptarse, o morir y dedicarse a otra cosa.



Quitar lo que sobra en Narrativa de Ficción.



«Un párrafo sin errores. No se trataba de resolver un acertijo, de componer una pieza literaria o de encontrar razones para defender un argumento resbaloso. No. Se trataba de escribir un párrafo que condensara un texto de mayor extensión. Es decir, un resumen. Un resumen de un párrafo. Donde cada frase dijera algo significativo sobre el texto original. Donde se atendieran los más básicos mandatos del lenguaje escrito –ortografía, sintaxis– y se cuidaran las mínimas normas de cortesía que quien escribe debe tener con su lector: claridad, economía, pertinencia. Si tenía ritmo y originalidad, mejor, pero no era una condición. La condición era escribir un resumen en un párrafo sin errores vistosos. Y no pudieron.»
Profesor deja su cátedra por sus alumnos

Y el problema será que diez de esos treinta algún día querrán escribir una novela.

Siempre he mantenido que las facultades de periodismo o de filología no enseñan a escribir novelas o narrativa de ficción. Las primeras enseñan a exponer los hechos sin opinión, y no es eso. Y las segundas a analizar los textos desde perspectivas lingüísticas, que tampoco.

En EEUU existen cátedras y asignaturas de ficción creativa. Con profesores invitados como Paul Auster, Orson Scott Card, Christopher Vogler, y otros. Todos ellos concuerdan en uno de sus consejos: QUITAR TODO LO QUE SOBRA en una novela.



La labor más importante del escritor, y de sus correctores si los tiene, es precisamente esa. Eliminar sin piedad todo aquello que no sea estrictamente necesario para que la acción avance, ambientar una escena, o hacer crecer a un personaje.

El estilo y Carver

Son muchos los escritores que poseen un buen montón de talento; no conozco a escritor alguno que no lo tenga. Pero la única manera posible de contemplar las cosas, la única contemplación exacta, la única forma de expresar aquello que se ha visto, requiere algo más. El mundo según Garp es, por supuesto, el resultado de una visión maravillosa en consonancia con John Irving. También hay un mundo en consonancia con Flannery O’Connor, y otro con William Faulkner, y otro con Ernest Hemingway. Hay mundos en consonancia con Cheever, Updike, Singer, Stanley Elkin, Ann Beattie, Cynthia Ozick, Donald Barthelme, Mary Robinson, William Kitredge, Barry Hannah, Ursula K. LeGuin... Cualquier gran escritor, o simplemente buen escritor, elabora un mundo en consonancia con su propia especificidad.

Tal cosa es consustancial al estilo propio, aunque no se trate, únicamente, del estilo. Se trata, en suma, de la firma inimitable que pone en todas sus cosas el escritor. Este es su mundo y no otro. Esto es lo que diferencia a un escritor de otro. No se trata de talento. Hay mucho talento a nuestro alrededor. Pero un escritor que posea esa forma especial de contemplar las cosas, y que sepa dar una expresión artística a sus contemplaciones, tarda en encontrarse.


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